miércoles, 17 de mayo de 2017

La frontera leonesa en la Tierra de Campos

DEFENSA Y REPOBLACIONES EN LA TIERRA DE CAMPOS ZAMORANA.


Alfonso IX. Catedral de Santiago.
Siendo esta una tierra en litigio, los monarcas de León se ocuparon de asegurar la defensa del territorio. Para ello promovieron políticas de repoblación, relanzaron los sistemas de fortificación y buscaron la colaboración de magnates, tanto civiles como eclesiásticos. Así, Alfonso IX se amparará en el obispo de Zamora como un agente del poder real en la frontera con Castilla, como lo hará también con el propio prelado y con el de Ciudad Rodrigo en la de Portugal.

La repoblación en las cercanías de la frontera castellana afectó en el reinado de Fernando II a poblaciones como Granada[1], Mayorga, Benavente, Mansilla (Fig. 9), Villalpando y Coyanza, como recogen las crónicas de Lucas de Tuy y Ximénez de Rada.[2]


Murallas de Mansilla (León).
Mayorga fue repoblada en 1181, tras la paz de Medina de Rioseco. Ese mismo año, el monarca leonés amplió términos al concejo de Benavente, una plaza situada en el corazón del reino, cerca de Castilla y, a la vez, orientada hacia Portugal[3], que el rey había repoblado entre 1164 y 1167[4].

Los conflictos de 1165 hicieron que Fernando II se traslade a la frontera oriental. El 25 de octubre de ese año el monarca está en Coyanza y cinco días después en Villalpando, plaza que tenía un tenente o representante del poder regio[5]. De nuevo vemos al monarca en Villalpando en julio 1179, tras el ataque de las tropas castellanas a la Tierra de Campos y en 1181, después de la firma de la paz de Medina de Rioseco.
Sello Alfonso IX. Fuero de Belver.

Por su parte, Alfonso IX se preocupó también de fortalecer la presencia real en la frontera oriental de la Tierra de Campos. Concedió fuero a Castroverde en enero de 1199, poco más de un año después de que la plaza fuera tomada por las tropas castellanas. En octubre de 1208 hizo lo propio con Belver los Montes, siguiendo el texto foral concedido a Castroverde[6].







[1] La actual Granadilla, en Cáceres, próxima a la calzada de la Guinea, en la frontera oriental con Castilla.

[2] Lucas de Tuy, Crónica de España. Edición de Julio Puyol. Madrid 1926. Cap. LXXXIII, pág. 403. R. Jiménez de Rada: Historia de los hechos de España. Libro VII, cap. XXXI. Madrid 1989, pp. 289.

[3] Así hay que entender la concesión al concejo benaventano del castillo de Mira, en la Sierra de la Culebra, entre Aliste y Sanabria, dado el dominio de Afonso Henriques en tierras alistanas. Véase nuestro trabajo: “Frontera y territorio en el sur del reino de León”. El Reino de León en la época de las Cortes de Benavente. Benavente 202, pág. 12. nota 18.

[4] P. MARTÍNEZ SOPENA, V. AGUADO, R. GONZÁLEZ RODRÍGUEZ: Privilegios reales de la villa de Benavente (siglos XII-XIV). Salamanca 1996.

[5] Véase la relación de tenentes en J. GONZÁLEZ: Regesta…, pág. 190.


[6] J. RODRÍGUEZ FERNÁNDEZ: Los fueros locales de la provincia de Zamora. Salamanca 1990, pp. 149-155 y 315-319.

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