martes, 6 de junio de 2017

Castros del Águeda

LA PLAZA (GALLEGOS DE ARGAÑÁN)


El Águeda desde "La Plaza".
Introducción

La divulgación del hierro en la Meseta española es más bien lenta. En la primera mitad del primer milenio a. C. continúa la fabricación de objetos de bronce frente a una tímida presencia del nuevo metal. Será a partir de finales del siglo VI y principios del V a. C. cuando el uso del hierro se generalice. Los autores distinguen entre una Primera y una Segunda Edad del Hierro. Los emplazamientos de los poblados suelen ser en lugares altos, bien defendibles por la orografía, reforzados con sistemas artificiales de defensa, tales como murallas, bastiones, fosos o piedras hincadas.

Verraco vettón. Gallegos de Argañán.
En la Tierra de Ciudad Rodrigo contamos con una serie de poblados fortificados correspondientes a esta etapa, varios de los cuales se localizan a lo largo del río Águeda. Culturalmente se inscribendentro del pueblo prerromano de los vettones, al que pertenecen las esculturas de toros y verracos.


La Plaza (Gallegos de Argañán).


El castro de “La Plaza”, situado en el término de Gallegos de Argañán, se defiende tras los barrancos formados por el encajamiento del río Águeda –al noroeste- y sus afluentes, los arroyos de Regajal y Zamarreño.

La defensa natural se completa con una estructura artificial compuesta por una barrera de piedras hincadas, un doble foso y muralla.



Barrera de piedras hincadas.

Las piedras hincadas se encuentran en la parte de acceso más vulnerable. La barrera está compuesta por bloques paralepípedos de grauvaca y algunos –los menos, de cuarcita blanca. La barrera tiene una longitud aproximada de 100 metros y una anchura entre los 12,60 y los 14,60 mts. Los bloques emergen, en ocasiones, 1 m. por encima del suelo. En la misma barrera, muy candada, se aprovechan crestas naturales de al roca. La entrada al recinto tiene lugar en embudo, muy desfigurada por el derrumbe. Refuerza la entrada se sitúa un bastión circular, adosado a la misma.
Restos de la muralla.
Se identifican dos recintos. El exterior, con muralla conservada en talud. El interior, igualmente amurallado, se observa por un terraplén, en el que aún se observan hiladas de pizarra del muro. La construcción de la muralla parece haberse hecho con lajas o sillares de medianas y pequeñas dimensiones.

Todo el perímetro de la muralla externa se halla protegido por dos fosos que discurren circundando la muralla por el NE-O y mediodía. El foso interno arranca con dirección E-O, en el sector occidental del castro. Excavado en la roca, mide 18,5 m. de largo y cerca de 3,5 m. de ancho, además de tener una profundidad cercana a los 3 m. Este foso dobla en recodo de 90º para seguir una dirección N-S, con una longitud aproximada de 68,5 m. y con 7 m. de anchura. Junto a este tramo discurre un segundo foso paralelo al mismo por el exterior, con unas dimensiones similares, aunque menos profundo. El foso desaparece cuando contacta con el bastión occidental –que sobresale de la muralla y posee paramento interno y habitáculo interior. En los sectores suroccidental y meridional vuelve a aparecer el sistema de foso, excavado a veces en la misma roca del sustrato.
Foso del castro de "La Plaza".



No hay comentarios: